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Descubre con el GAM – Entrevista a Ana Celis

Ana K. Celis es Arqueóloga y Maestra en Ciencias en Oceanografía Costera. Instructora de buceo científico con especialidad en Arqueología Subacuática. Sus temas de interés abarcan la reconstrucción ambiental, el turismo cultural y los sistemas socioecológicos. Funge como Jefa de Investigación en el Proyecto Gran Acuífero Maya.

Conoce más sobre Ana en esta entrevista realizada por Altayra Rangel.

¿Podrías contarnos acerca de tus inicios en la Arqueología?

Sí. Decidí estudiar Arqueología mientras hacía mi certificación de buceo avanzado. En esa ocasión me llevaron cerca de un barco hundido en Playa del Carmen. Para ese entonces, ya había tomado dos cursos de buceo y a eso pensaba dedicarme. Mis padres me apoyaron, bajo la condición de que decidiera hacia dónde quería dirigir mi formación.

Ese día que buceé en el barco hundido me surgieron muchísimas preguntas: quería conocer en qué circunstancias fue que acabó sumergido ‒aunque es un barco más bien moderno‒. Llegué a casa muy entusiasmada a contarle a mi familia lo que vi y un tío sugirió: “Si te gusta la historia, ¿por qué no buscas información acerca de la carrera en Arqueología?”. Investigué sobre qué se trataba y, en ese momento, dije: “Esto es lo que quiero hacer”.

Ana Celis, Jefa de Investigación, explora y estudia las cuevas inundadas con equipo especializado de Dive Rite, marca líder en equipo de buceo técnico y aliado del Proyecto GAM. Imagen de Ricardo Castillo

Me fui a estudiar arqueología a la Universidad Veracruzana en Xalapa, con la intención de especializarme en Arqueología Subacuática, lo cual tuvo sus implicaciones, porque, hasta la fecha no existe en México una carrera con este enfoque particular; solamente una institución, la ENAH (Escuela Nacional de Antropología e Historia), imparte una asignatura optativa en Arqueología Subacuática. Gracias a la cercanía entre Xalapa, Veracruz y Ciudad de México me fue posible asistir a este curso y empezar a formarme en esta área.

Sabemos que para el Proyecto GAM la interdisciplinariedad es una clave en el desarrollo del conocimiento. ¿Cuál consideras que es la mejor forma de aplicar este principio?

La verdad es que a mí me ha servido ser una persona interesada por muchas cosas y creo que todos tenemos intereses muy diversos, tenemos gustos de un área o de otra, y es parte de lo que diferencia nuestra personalidad. Ser consciente de esto a nivel personal te puede permitir que, cuando ingreses al ámbito académico, que tradicionalmente está dividido en disciplinas y especialidades (Ciencias Naturales, Ciencias Sociales, áreas Matemáticas, etc.), te mantengas atento a otras perspectivas. 

Estar abiertos a interactuar con otras áreas, pues se complementan, en mi caso, que vengo de un área de Ciencias Sociales como lo es la Historia y la Arqueología, observo que, sin duda, se complementa muchísimo con herramientas que son utilizadas por las Ciencias Naturales. Aunque no me considero una persona muy artística, estoy segura que existen muchas maneras de vincular las Artes con la Arqueología y más aún con las Ciencias Naturales. Hay que romper con esas formas de pensamiento para abrirnos a entender cómo otra disciplina ve el mismo objeto o proceso que estamos analizando. 

Ana Celis, Jefa de Investigación del GAM con el propietario del cenote Maravilla. (Imagen: Karla Ortega)

¿Cómo fue que inició tu colaboración con el Proyecto Gran Acuífero Maya?

En el 2014 estaba trabajando como Profesora de Asignatura en la Universidad del Caribe y supe que la universidad tenía una estación de radio. De hecho, antes de entrar a la Universidad como Profesora, llegué a tocar la puerta de su estación de radio para proponerles la presentación de cápsulas sobre Arqueología. Tuve muy buena recepción y fue así como comencé a grabar cápsulas breves.

Posteriormente, me propusieron abrir un programa sobre Arqueología. Fue así como nació la transmisión de “Exploradores de carne y hueso”. Entrevisté a buzos, arqueólogos, museógrafos, etc., entre ellos, al Dr. Guillermo De Anda. Recuerdo que me puse en contacto con él para invitarlo al programa.

Por estrategia, no solía presentarme ante mis entrevistados como Arqueóloga, sino que trataba de entablar una conversación con ellos. El Dr. De Anda fue una de las personas que se dio cuenta; me dijo: “¿Tú eres arqueóloga?” y le respondí que sí. Platicamos acerca de nuestras trayectorias y plane y me habló del Proyecto Gran Acuífero Maya. 

En 2017, el Dr. Guillermo me invitó a integrarme formalmente al Proyecto GAM y, desde Noviembre de ese año ‒pronto cumpliré cuatro años‒ estoy con ellos. 

Ana Celis, Arqueóloga Subacuática y Jefa de Investigación del Proyecto GAM en cueva seca. Imagen de Karla Ortega.

¿Cuáles son las actividades que llevas a cabo como Jefa de Investigación?

Como Jefa de Investigación me encargo de coordinar los estudios, cada uno de ellos a cargo de diferentes personas. Cuando hacemos trabajo de investigación en campo es necesario coordinarlos a todos. Esto va desde realizar papeleo y presentar solicitudes, hasta coordinar la logística de las salidas ‒aquí hay mucho apoyo por parte de Karla Ortega, quien es la coordinadora general del Proyecto‒ y darle continuidad al producto final que se entrega ya sea a los coordinadores, al INAH o a la instancia que corresponda.

Se trata de reunir la información que se ha ido generando en todas las investigaciones y transmitirla a los distintos canales de comunicación: el INAH, a los administradores y propietarios de los sitios arqueológicos ‒a quienes pocas veces se les contempla dentro de las investigaciones científicas y son los actores que nos brindan el acceso para poder llevar a cabo nuestro trabajo‒.

Ana Celis es Arqueóloga Subacuática y Oceanógrafa. Imagen: Ricardo Castillo.

Platícanos sobre el buceo como herramienta básica para el estudio del GAM

Como científica, al hablar del trabajo que realizo en cuevas y cenotes, el buceo es una herramienta básica para el ejercicio de mi profesión. En México, somos contados los profesionistas que hemos dedicado tiempo (incluso a veces alejándonos temporalmente del ejercicio de la profesión) para capacitarnos y adquirir experiencia como buzos. Si hablamos del ámbito arqueológico nacional, es lamentable que a estas alturas sigamos siendo tan pocos los que reunimos las siguientes condiciones:

1. Arqueólogas/os titulados.

2. Con una larga experiencia de buceo (hablo de años).

3. Que ejerzan actualmente la Arqueología Subacuática en un proyecto avalado por el INAH.

El buceo científico me ha dado accesibilidad a contextos que de otra manera me serían directamente inalcanzables o bien, que lo serían sólo a través de un buzo intermediario. Es cierto que hoy muchos científicos se apoyan en buzos con un alto nivel de especialización, logrando resultando bastante aceptables. En mi caso las circunstancias se dieron y en su momento me decidí por el camino difícil (o si se quiere, en visión de algunos, el más «lento») que fue entregarme a mi propia formación como buzo.

Como científica, hoy esta decisión me permite tener las ventajas de independencia en el primer contacto con mi objeto de estudio y asumir la responsabilidad de hacer un análisis integral de la situación basada en conocimiento previos que siempre irán acompañados de un entusiasmo por seguir aprendiendo.

Por último, ¿tienes algún mensaje que desees dirigir a los lectores de esta entrevista?

Estoy convencida que la meta que nos proponemos dentro del Proyecto Gran Acuífero Maya es muy difícil de alcanzar, pero no por eso es imposible ni mucho menos inútil. Mi mensaje para las personas que lleguen a leer esta entrevista es que se acerquen a los cenotes y a las cuevas, que nos consideremos afortunados de tener tanta agua alrededor nuestro; tenemos una reserva muy importante ‒y muy poco conocida‒ cuya magnitud, en términos realistas, también es desconocida, pero que sabemos que hay entidades, como la NASA, que reconocen su relevancia por lo grande que es y lo bien conservada que está. No obstante, siempre tenemos que hacer mención de que la estamos afectando y contaminando. 

Quiero invitar a las personas a involucrarse en actividades que tengan que ver con el conocimiento de estos espacios y su conservación. No es complicado hacerlo, si encontramos un interés propio ligado a los cenotes y a las cuevas. Por ejemplo, si te gusta la fotografía, el dibujo, la natación, el buceo, observar animales o plantas poco comunes, la historia: podemos encontrar más de una forma para que el acercamiento a una cueva nos resulte interesante y, sobre todo, que podamos comprender el rol que tiene.

Ana Celis con muestra de agua para estudiar su calidad. Imagen: Antonio Castro.

Creo que, si logramos este objetivo, nuestra relación con los cenotes cambiará y, en consecuencia, podremos empezar a tomar mayor conciencia de las acciones que realizamos y que a veces no percibimos como dañinas a mediano o largo plazo.

Precisamente parte de lo que me corresponde hacer con las Brigadas Universitarias es eso: tratar de despertar el interés hacia las cuevas y los cenotes desde el punto de vista de la exploración, como algo desconocido, nuevo, oscuro, hasta misterioso, si así queremos verlo, para que cualquier persona, sea científico, trabajador de la industria turística, empresario o periodista, lo tenga en cuenta.  

  • El buceo es una herramienta indispensable para las investigaciones que realiza el Proyecto Gran Acuífero Maya en cuevas y cenotes. Dive Rite, marca líder en equipo de buceo técnico, ha sido un gran apoyo para continuar los estudios en uno de los acuíferos más grandes del Mundo.

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